Un
importante capital con el que cuenta un líder ejecutivo, es el que se refiere
al talento de su gente. Aunque existen varias maneras de impulsarlo, te
comparto un modo de hacerlo, sin costo y con grandes beneficios. Uno de los
intereses de ejecutivos actuales, dadas las apremiantes condiciones de la
situación económica, es poder hacer más productivo a su equipo de trabajo sin
que esto implique desembolsar dinero. Existe una estrategia que puedes usar
para lograrlo y es muy simple: utilizar la felicitación o reconocimiento. La
psicología ha investigado que las conductas que se refuerzan tienden a
repetirse y esta premisa es algo que puedes utilizar para liberar el talento de
tu gente.
Sin
embargo, para que esta estrategia realmente funcione debes seguir tres
criterios:
1. Hazlo
inmediatamente a la realización de la conducta a reforzar.
Es
importante que no pasen más de 24 horas para que felicites al colaborador que
tuvo un desempeño eficiente o demostró competencia ante determinado reto.
Ya sea
que haya atendido adecuadamente a un cliente quejoso, haya conseguido un buen
descuento de un proveedor, haya logrado cerrar una venta difícil o te haya
contratado personal en un tiempo récord, una vez que hayas identificado el
motivo, felicítalo de inmediato.
No se produce
el mismo efecto si el año que viene te acuerdas que hay algo qué felicitar en
él.
2. Sé
específico.
No es lo
mismo decir: ¡Tú desempeño ha sido maravilloso! a decir, manejaste
correctamente todo lo que te objetó ese cliente difícil. El colaborador necesita
saber qué fue exactamente lo que hizo bien, para que sepa qué conducta debe
repetir con más frecuencia.
Si lo
alabas en términos generales se corre el peligro de que piense que
absolutamente todo lo está haciendo bien y el día de mañana, cuando quieras
corregir o moldear algo específico, no acepte con facilidad que tiene áreas por
mejorar.
3. Que la
felicitación sea genuina.
Felicita
cuando la persona haya tenido un desempeño sobresaliente, conseguido un
resultado concreto o realizado un esfuerzo considerable en su trabajo. De lo
contrario, será adulación. El colaborador inmediatamente detecta cuándo lo
estás haciendo porque realmente te ha complacido lo que consiguió. Sé honesto y
genuino siempre.
Felicitar
a un colaborador le indicará a éste que te estás dando cuenta del buen
desempeño que puede tener y no sólo de los errores. Por otra parte, tu
liderazgo proyectará sensatez y equilibrio, lo que te hará ganar legítima
autoridad frente a tus colaboradores.
También
el resto del equipo entenderá cuál es el estándar de desempeño que esperas de
cada uno.
Practica
estas recomendaciones. Verás que tu influencia crecerá cada vez más.
Fuente: Innatia.


