Hoy hablaremos un poco sobre algunos tipos de modelo de intervencion que nos facilitan a la orientación laboral y no laboral profesional
1. Modelos de intervención aplicados a orientación profesional
Los modelos favorecen el establecimiento de referentes para planificar la acción orientadora. Se sitúan entre la reflexión teórica y la aplicación práctica. Son un instrumento de trabajo que nos resulta útil para vertebrar y analizar la acción práctica
La clasificación más extendida establece 4 grandes modelos, los más utilizados en Orientación Profesional:
Counseling
También conocido como modelo clínico o modelo de consejo. Supone una intervención directa e individualizada del orientador con el orientado. Tiene un carácter eminentemente terapéutico. El objetivo se centra en la solución de problemas vocacionales y profesionales. Se da, entre otros contextos, en el profesional; dónde el sujeto solicita ayuda en la elección de estudios para su formación profesional o en la búsqueda de empleo.
Modelo de servicios
Modelo que suele estar asociado a las instituciones públicas. Se caracteriza porque no tiene otros objetivos prefijados más que los de intervenir para dar respuesta al problema solicitado en una determinada circunstancia. Tiene un carácter público y social. Actúa sobre el problema y no sobre el contexto que lo genera. Suele estar ubicado fuera de los centros educativos (o de trabajo). Actúa por funciones, no por objetivos.
Modelo de programas
Es el más reciente de los modelos. Entiende la intervención orientadora como una acción que debe incidir en el individuo y en su contexto mediante estrategias que respondan a objetivos marcados a partir de unas necesidades. Se dirige a todos los individuos y se centra en sus necesidades. Es de carácter preventivo y terapéutico. Se estructura por objetivos a lo largo de un continuo temporal y posteriormente, se evalúa. Se implica a todos los agentes en su diseño, elaboración y desarrollo.
Modelo de consulta
Es un modelo de intervención indirecta por excelencia. Puede ser individual o grupal. Mediante la consulta el orientador se vale de personas cercanas y significativas para intervenir sobre él. De esta forma, en la consultan participan tres sujetos: orientador, consultante y cliente (orientado). El consultor debe formar al consultante (padre, profesor, etc.) en las técnicas de orientación pertinentes. Por otra parte; el consultante asume su participación en el proceso orientador con el orientado. El consultante contribuye ayudando a alguien cercano, por ejemplo; un padre a su hijo, o un profesor y su alumno.
Modelo tecnológico
La intervención se hace a través de medios tecnológicos. Pretende que la intervención orientadora llegue mejor y a más sujetos. Es uno de los modelos que mejor posibilita las intervenciones en el contexto social en el que se desarrolla el sujeto, y a su vez, el que posibilita una relación más indirecta entre orientador y orientado. Por ejemplo: guías informativas, series televisivas que ensalcen o destruyan determinados valores laborales o profesiones, programas informáticos, etc.
2.- Destinatarios de la acción orientadora
Decidir a quien va dirigida la acción orientadora es algo fundamental. Se entiende que el destinatario último siempre es la persona; un individuo único y con características particulares. Se pueden establecer 3 tipos de destinatarios:
Individuo
Es el destinatario último de la intervención orientadora, aunque las intervenciones pueden realizarse en grupo. Por ejemplo: un grupo de desempleados que acude a una oficina de empleo. En este caso las acciones orientadoras se desarrollan en grupo, pero siempre será el sujeto el que tendrá que decidir sobre las diferentes alternativas formativas o de inserción laboral.
Grupo primario
Las intervenciones orientadoras en el ámbito profesional deben apuntar, además del individuo, a su familia. Actuando sobre la familia y colaborando con ella se consigue mayor eficacia en el desarrollo de acción orientadora. No obstante, dentro del grupo primario habría que incluir a los amigos del sujeto, pues su influencia también es importante. Si bien es verdad, en el ámbito laboral, la intervención orientadora tiene más dificultades para incidir en los grupos primarios porque no tienen tanta influencia en el comportamiento profesional de los individuos.
Institución o Comunidad
Hace referencia a organizaciones (centro escolar, empresa…etc.) e instancias sociales (barrio, comunidad, sociedad, etc.). La intervención en estos niveles es, sin duda, mucho más dificultosa, debiendo ser algún organismo social quien lo promueva. Por ejemplo: campañas dirigidas a transmitir un mensaje de “no discriminación laboral”, a informar sobre distintos tipos de empleo, etc.
3.- Dimensión temporal de la intervención
La orientación profesional afecta a todo el ciclo vital del individuo. No podemos circunscribirla ni a un momento del desarrollo del individuo ni a un lugar concreto donde realizarla. No obstante, sí existen contextos donde su intervención se hace más oportuna. Son variados, aunque pueden reducirse a dos: contexto educativo y contexto laboral, entendiendo este último en un sentido muy amplio.







