Cultura gerencial y liderazgo. Caso de “La Gloria”

Distinguimos dos grandes apartados en la empresa: el Hard y el Soft. Los apartados duros incluyen: la misión y estrategia de la empresa, la organización, las políticas de RR.HH., las tecnologías.
En la parte blanda está el comportamiento observable: motivación, trabajo en equipo, compromiso, creatividad, comunicación, etc.

Este planteamiento empresarial está embebido en una cultura aglutinante que refleja los valores y creencias imperantes, es un soft de orden superior, un intangible que cubre toda la empresa y condiciona los miles de detalles que contienen los otros dos aspectos. Distinguimos también entre cultura de miedo y cultura de confianza.

Vamos a referirnos hoy a una pequeña empresa familiar que empezó como una simple panadería. El negocio de las panaderías es un negocio duro y requiere una determinada mentalidad. De hecho suele ser una mentalidad muy cerrada. Para hacer un buen pan hay que tener en cuenta muchos aspectos, el tiempo meteorológico mismo influye, la humedad, etc.
El panadero es un oficio muy sacrificado, se levanta pronto y se pasa el día delante del horno.
Así empezó La Gloria, como una panadería más de Cádiz. Poco a poco, conforme fue creciendo el negocio, diversificaron hacia la pastelería. Parece lógico, pero el cambio de la mentalidad es fuerte.
Es distinta la profesión de ser panadero a la de ser pastelero. En los obradores los procesos están más estudiados y son más rigurosos que en la panadería.
Es aquí en donde empieza el problema de homogeneizar dos culturas diversas de dos profesiones, que pareciendo hermanas, sin embargo son bien distintas. Es aquí donde el liderazgo de la persona que está al frente es decisivo.
La Gloria lleva ya varias décadas vendiendo pan y pasteles, y ahora vuelven a diversificar hacia el negocio de la restauración montando cafeterías.
La cafetería ya sí que no tiene nada que ver con el horno y el obrador. Si ya el primer cambio fue costoso y se estuvo a punto de vender la empresa, este nuevo cambio hace tambalearse los cimientos puestos anteriormente.  Y lo más curioso es que esta diversificación no está hecha por cuestión de dinero y aumentar ganancias, sino como continuación lógica de una misión clara y comprometida.
Toda posición se debilita en el avance” que decía el famoso estratega.
Aquí además pueden surgir una cantidad enorme de costos ocultos por falta de coordinación.
En este ejemplo empresarial de éxito en la diversificación y homogeneización de diversas culturas el motor de todo es la persona que está al frente, buen amigo y líder que siempre proponemos de ejemplo a seguir en nuestras ponencias, cursos y seminarios.